Se solicita al Gobierno (Ministerio de Transporte, de Hacienda y de Economía) rebajas fiscales transversales en el combustible y ayudas directas para evitar trasladar los costes a los precios si el combustible sigue subiendo o se mantienen estos precios en el tiempo
marzo 2026
La reciente inestabilidad geopolítica en el Golfo Pérsico ha provocado un repunte súbito y violento en los precios de los carburantes, situando a las empresas de formación vial en una situación complicada. Ante este escenario, Formaster, la Asociación Nacional de Empresas Formadoras en Logística, Transporte y Seguridad Vial, reclama al Gobierno que las autoescuelas sean reconocidas formalmente como un sector de especial importancia y así poder ser beneficiarias directas de las medidas de apoyo frente a la crisis energética.
A diferencia de otros negocios que pueden digitalizar sus procesos para reducir costes, la actividad de una autoescuela es intrínsecamente dependiente del combustible. Con flotas que pasan una media de 8 a 10 horas diarias en circulación, el incremento de los precios en el surtidor se traslada directamente a la línea de flotación de las pymes del sector.
"No somos un sector de servicios convencional; somos el motor que forma a los futuros conductores y profesionales del transporte. Si el combustible sube, nuestro coste de producción se dispara sin que podamos repercutirlo de inmediato en los alumnos", afirman desde la Directiva de Formaster.
Formaster recuerda que las autoescuelas no solo forman a conductores particulares, sino que son el paso obligado para la obtención de permisos profesionales (C, D y E) y el CAP (Certificado de Aptitud Profesional). Por ello, consideran que ya tuvieron en los primeros meses de la crisis de la guerra de Ucrania un "agravio comparativo" al ser excluidas de las bonificaciones o planes de choque que se están diseñando para sectores que sólo usaban gasoil como es el Transporte de mercancías y de pasajeros por carretera.
La asociación subraya que, al igual que estos sectores, las autoescuelas utilizan el vehículo como su principal herramienta de trabajo y el carburante como su materia prima esencial.
La situación en el Golfo Pérsico y la subida de los costes debido a las alzas de precio de los combustibles puede generar una volatilidad que muchas pequeñas empresas y que no puedan absorberlos. Formaster advierte que, si no se establecen mecanismos de compensación, reducción de impuestos sobre hidrocarburos o ayudas directas, muchas escuelas pueden pasarlo mal y, si estos precios se mantienen en el tiempo, estar abocadas al cierre o a una subida de tarifas que lastrará el acceso de los jóvenes a la movilidad y a la inserción laboral en el sector logístico.
"Las escuelas estamos analizando nuestros costes y, muy a nuestro pesar, es probable que debamos repercutirlos en mayor o menor medida en el precio de las clases y servicios", explican desde la organización. "No es una decisión comercial, es una cuestión de supervivencia ante un gasto que se ha disparado de forma descontrolada".
Por ello, la asociación reclama rebajas transversales que afecten al precio final en el surtidor, tales como la reducción del IVA o del Impuesto Especial de Hidrocarburos y medidas fiscales específicas para las empresas de formación vial que compensen el impacto directo en su cuenta de resultados.
Formaster trasladará formalmente estas peticiones a los departamentos gubernamentales con competencias en la materia: al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, liderado por Óscar Puente, como interlocutor natural del sector de la movilidad y la formación profesional de conductores, y a los Ministerio de Hacienda y de Economía, Comercio y Empresas respectivamente, para solicitar el estudio de las mencionadas rebajas impositivas o beneficios fiscales que alivien la presión sobre las pymes del sector.
